Cada vez que buscás algo en Google, los primeros resultados que dicen "Patrocinado" son anuncios de Google Ads. Alguien pagó para aparecer ahí.
Y funciona así: vos elegís por qué palabras querés aparecer, creás un anuncio, definís un presupuesto, y Google lo muestra a la gente que busca exactamente eso.
¿Cómo funciona el sistema?
Google Ads es una subasta. Cuando alguien busca "diseño web Buenos Aires", Google mira todos los anunciantes que quieren aparecer para esa búsqueda y decide cuáles mostrar basándose en dos cosas:
- Cuánto estás dispuesto a pagar por clic (tu "puja")
- Qué tan relevante es tu anuncio (calidad del anuncio + página de destino)
No siempre gana el que más paga. Si tu anuncio es más relevante, podés pagar menos y aparecer arriba igual.
¿Cuánto cuesta?
No hay precio fijo. Pagás por clic (CPC). Dependiendo de la industria:
- Servicios profesionales: $50-$300 por clic
- E-commerce: $10-$80 por clic
- Servicios locales: $20-$150 por clic
Vos ponés un presupuesto diario máximo y Google nunca lo excede.
¿Conviene para tu negocio?
Google Ads conviene si:
- Tu servicio/producto tiene un margen que justifica pagar por cada clic
- Tu web está preparada para convertir (formulario claro, CTA, velocidad)
- Querés resultados rápidos (SEO tarda meses, Ads funciona en días)
No conviene si:
- Tu web no tiene formulario o CTA
- No tenés capacidad para atender consultas nuevas
- Tu presupuesto es menor a $30.000/mes
Los 3 errores más caros
- No usar palabras clave negativas. Si vendés "diseño web profesional" pero tu anuncio aparece para "diseño web gratis curso", estás pagando por clics de gente que busca algo gratis. Palabras negativas filtran eso.
- Mandar tráfico a la homepage genérica. Cada anuncio debería llevar a una página específica (landing page) diseñada para convertir, no a tu homepage.
- No medir conversiones. Si no configuraste el seguimiento de conversiones, no sabés si tus anuncios generan ventas o solo clics vacíos.