Mostrar un anuncio a todo el mundo es como repartir volantes en la calle: caro, ineficiente y la mayoría termina en la basura.
La magia de la publicidad digital es que podés elegir exactamente quién ve tu anuncio. A eso se le llama segmentación.
Tipos de segmentación
Por ubicación: Solo personas en tu ciudad, barrio o radio de X kilómetros.
Por intereses: Personas interesadas en marketing, moda, tecnología, gastronomía, etc.
Por comportamiento: Personas que visitaron tu web, que interactuaron con tu Instagram, que compraron algo parecido.
Por demografía: Edad, género, nivel educativo, cargo laboral (especialmente en LinkedIn).
Audiencias similares (Lookalike): Google y Meta crean un público basado en las características de tus clientes actuales. Es como decirle: "Encontrame más personas como estas."
La audiencia más poderosa: remarketing + lookalike
- Primero hacés remarketing a personas que ya visitaron tu web
- Después creás una audiencia lookalike basada en los que convirtieron
- El resultado: llegás a gente nueva que se parece a tus mejores clientes
Error común: segmentar demasiado estrecho
Si tu audiencia es de 500 personas, no hay suficiente volumen para que los algoritmos optimicen. Una audiencia de 50.000-500.000 personas suele ser el punto ideal para Meta Ads.